jueves, 11 de junio de 2020

Elden Ring: lore al más puro estilo mitológico

Filtrada la trama y ambientación del próximo Elden Ring
¿Quién será esta enmascarada guerrera pelirroja?

¿Un post sobre el lore de Elden Ring? ¿Ya? ¿Es que ha salido algo de información reciente sobre el próximo juego de From Software?

Pues no, la verdad es que no. 

A la fecha en que escribimos esto, miércoles 10 de junio de 2020, apenas tenemos más información sobre el lore del juego de la que se tenía hace ya un año. Lo único que tenemos y que hasta ahora pueda proveernos de algo de información es el tráiler del videojuego mostrado en junio del año pasado; una entrevista a Hidetaka Miyazaki, también en la misma fecha; y unas supuestas filtraciones en Reddit en octubre de 2019 y enero de 2020.

Por tanto, la información de la que hemos extraído nuestras propias conclusiones sobre la trama y en líneas generales el argumento del juego es la anteriormente mencionada, muy fácil de encontrar en la red, aunque bastante escueta y poco esclarecedora.


¿Significa esto que no podemos saber nada con seguridad?

Sí…pero a la vez no.

Está claro que no podemos afirmar nada con seguridad, es posible que muchas de las afirmaciones que hagamos, así como el relato en su conjunto, sean desmentidas con nueva información sobre el juego que eche por tierra nuestras teorías. Sin embargo, nosotros, como buenos profetas, hemos querido especular sobre el argumento a partir de esta información escasa. Hemos analizado e interpretado las pocas pistas que teníamos para pensar en toda una rama de posibles conexiones del argumento del juego, así como de la ambientación y la mitología tras ella.

¿Alerta de spoiler?

Lo que vais a leer a continuación son un conjunto de afirmaciones y teorías sin ninguna validez más allá que la de la opinión que arroja nuestro análisis. ¿Vamos a hablar de la trama del juego antes de que salga? Sí. ¿Va a ser correcto todo lo que se diga? Pues es bastante probable que no lo sea.

Si sois de esos que quieren llegar a los juegos completamente vírgenes, ni siquiera ven el tráiler, no quieren experimentar el hype, y piensan que incluso saber el género del juego chafa la experiencia antes de jugarla, pues vosotros os lo perdéis.

El resto de gente puede quedarse y leer tranquilamente. Tenemos galletitas.

Lo primero…

Lo primero de todo que queremos dejar claro, es que hemos procedido al análisis del contenido que tenemos para predecir la trama del juego sin comparar la información que tenemos con ningún otro juego del estudio o de la saga Souls.

¿Por qué? En primer lugar, porque posiblemente tener referencias de otros juegos anteriores del estudio viciaría el análisis y Elden Ring, a pesar de ser una vuelta en lo mecánico a las raíces de Dark Souls, es ante todo un juego independiente. Si no lo fuera, se habría llamado Dark Souls 4.

En segundo lugar, porque en este caso, a diferencia de los anteriores souls, la ambientación del mundo y su historia pasada no han sido elaborados por Miyazaki, sino por George R. R. Martin, el célebre autor estadounidense de Canción de Hielo y Fuego (Juego de Tronos y sucedáneos). Por eso, al presentar diferencias en cuanto al autor presumimos que la ambientación tendrá un cariz parcialmente distinto a la de los anteriores juegos, por lo que hemos decidido no compararlos con el juego futuro.
Habrá arquetipos en nuestro análisis que recuerden a la historia y personajes de anteriores Souls, no obstante, esas serán comparaciones que debéis hacer vosotros.

La ambientación: el mundo de Elden Ring

Según la información dada por el propio Miyazaki (o sea que de esto no nos hemos inventado nada), el juego toma como inspiración a Escocia y el mundo celta en el aspecto de los paisajes. Como contrapunto hacia Sekiro, de ambientación japonesa feudal, Elden Ring será una historia desarrollada en un mundo de fantasía inspirado por el medievo occidental.

ÁRBOL DE LA VIDA CELTA
El juego toma como inspiración a Escocia y el mundo celta en sus paisajes

También dijo Miyazaki que el paisaje predominante será oscuro y tétrico, plagado de ruinas y mazmorras. El mayor núcleo de población serán simples aldeas, nada de pueblos y ciudades. El mundo en que nos desplacemos será un mundo enorme y desolado, aquejado de un mal y una oscuridad terribles.

La causa de este mal está clara al ver el tráiler. Traducido al español, el comienzo del mismo dice así: “Dudo que puedas siquiera imaginarlo. Aquello que dirigió a las estrellas, dando a la vida su máximo esplendor. Elden Ring, oh Elden Ring. Destruido. Por alguien o algo”.

Es aquí cuando aparece aquello que da nombre al juego. Elden Ring. Ante la pregunta de qué es esto, Miyazaki contesta que Elden Ring es “clave en la fundación del mundo que hemos creado, aquello que forma las reglas y el ritmo de este mundo […]. Elden Ring es una pequeña luz que surge de la oscuridad y poco a poco va a ir creciendo […]. Es una fuerza vital, fuera de nuestro planeta, pero necesaria para la vida en el mismo […]”.

Elden Ring está roto. O bien totalmente destruido, como apunta el tráiler, o bien deteriorándose producida su fractura.

Cabe entonces preguntarse, ¿qué es exactamente Elden Ring?

Analizado etimológicamente el nombre de “Elden”, podemos observar que este tiene un significado como nombre propio anglosajón. También se le puede encontrar como nombre teutón, lo que nos hace pensar en el origen céltico de ambos pueblos y la inspiración del mundo celta que, según su autor, tomaría el juego. El significado de ambos nombres varía según la traducción, el más acertado podría ser aquel que lo traduce como “noble amigo”.

Vale, entonces tenemos un noble anillo. ¿Y qué tiene que ver eso con la fuerza vital de la que nos habla Miyazaki?

Pues aquí pasamos al análisis abstracto, pues esto tiene relación con Campbell y su teoría del ciclo cosmogónico y la energía del flujo vital.

Ouroboros, una de las representaciones más famosas del ciclo cósmico 

Según Joseph Campbell, la salud del universo depende del transcurso de un flujo vital que hace un trayecto circular, abarcando el nacimiento, destrucción y renacimiento para volver a repetirse. El flujo nace de la fuente de la vida en la oscuridad anterior a la creación y es la propia vida, la energía del universo que da alma a la naturaleza y a los hombres. Los egipcios la conocían como ka, los romanos como numen, los griegos como nous, los hindúes como prana, etc. Coinciden también muy distintas culturas en afirmar que del buen curso de este flujo se encargan los dioses, cuya fuerza deriva del mismo, lo que les permite regir sobre el mundo.

Para que os sea más fácil imaginarlo, pensad en el flujo vital como el discurrir de un río desde una montaña hacia el mar; y pensad en el ciclo cosmogónico como el ciclo del agua (evaporación, condensación, precipitación). En esta metáfora, los dioses serían los guardianes del río, los que se cuidarían de que siguiera su cauce hacia el mar y el agua no se quede estancada.

El ciclo cosmogónico es el movimiento circular de esta fuerza vital. El flujo debe estar siempre en movimiento, pues un círculo/anillo no tiene principio ni final. De su buen movimiento depende la vida en el mundo, pues sería solo la desviación del mismo o su estancamiento la que daría lugar a la falta de la misma. Ello daría lugar a un mundo ruinoso, decadente y desolado como en el que transcurrirá la trama del juego.

Quizá con esta información podáis entender mejor el tráiler cuando dice: “Aquello que dirigió las estrellas, dando a la vida su máximo esplendor”.

Imagen del único arte conceptual que tenemos hasta ahora del juego

Los tiranos

Vale. Ahora que hemos entendido qué es exactamente Elden Ring y por qué su fractura es tan relevante para la tétrica ambientación del juego, podemos hacernos la importante pregunta de: ¿quién es el valiente hijo de puta que jodió con el flujo vital ese?

Pues de momento no lo sabemos, y a juzgar por cómo el tráiler trata de jugar con el misterio de qué o quién sea el culpable quizá sea algo que no se descubra hasta un punto bastante avanzado del juego.
Sin embargo, eso no quita que tengamos algunas pistas que nos digan, con base en la mitología comparada, cómo es posible que ocurra algo así y las consecuencias de ello.

Como ya apuntaba en un post anterior, el estancamiento del flujo tiene, por norma general, solo dos manifestaciones entendidas en sentido amplio: el dragón y el tirano. El dragón es resultado de la desmesura de un dios que debería ser guardián del flujo y acaba estancando el mismo. Así se transforma en un demonio destructor de vida, cuando debiera ser protector de la misma. El tirano es un individuo en una situación de poder que es corrompido por su propio egoísmo y desea acaparar la corriente vital para sí. Este es un acto de hybris, de soberbia contra el orden del universo.

Frente a la energía que debiera estar en constante movimiento, tanto el dragón y el tirano suponen un estancamiento de la misma. Representan un dique que impide que nuestro río llegue a su desembocadura.

"Elden Ring, oh, Elden Ring. Destruido. Por alguien o algo"

¿Os suena la figura de Minos? Puede que a algunos no, pero desde luego os sonará el Minotauro, esa criatura mitad hombre mitad toro hija de Pasífae, esposa del monarca cretense. Resulta que nuestro amigo Minos es uno de los mejores ejemplos de la figura del tirano. Minos era el rey de Creta, rico y poderoso. No había sido un mal rey, de hecho, era hijo del propio Zeus, pero cuando los dioses le ordenaran que sacrificara un bello toro blanco él se negó y sacrificó a otro en su lugar. Era poderoso y ansiaba ver al toro en sus dominios, tanto como para negarse a entregárselo a los dioses. Su egoísmo, su codicia, le corrompieron, el rey se convirtió en tirano.

Relacionamos la figura del tirano y la destrucción de Elden Ring debido al propio tráiler. La segunda escena que nos encontramos en el mismo es un rey postrado en pose de ofrenda, de espaldas a una criatura de brazos múltiples y decrépitos que poco a poco lo van rodeando. El rey mantiene sujeta con su mano izquierda la ofrenda que entrega a este ser: un brazo cercenado y sanguinolento. Mientras las manos van rodeándole, el rey levanta la cabeza hacia la cámara, las manos estiran de él hacia atrás, hacia la oscuridad donde se oculta el origen de la criatura.

Creemos que el tráiler, en esta escena y algunas de las siguientes, nos está contando una cronología de este mundo. Nos cuenta como existe un mundo pasado de reyes poderosos, capaces de portar coronas de oro y mantos verdes con bordados dorados. Nos cuenta también que estos reyes, o al menos uno de ellos, abandonaron a sus dioses y se entregaron a seres oscuros y demoníacos.

En sus siguientes escenas el tráiler nos sitúa en una guerra, bajo el sol moribundo del atardecer se combate en un campo de batalla plagado de armas y cadáveres. Puede que la destrucción de Elden Ring fuera la causa de la guerra. O puede que la propia guerra fuera la causa de la destrucción de Elden Ring. No lo sabemos, pero sí que podemos predecir que fue la actuación del tirano aquella que causó lo uno o lo otro.

Los guardianes

Las grietas presentan un origen común: su hombro izquierdo. De el manan dos cicatrices, una que baja hasta su costado y otra más que recorre su espalda en dirección al otro hombro

Hablado ya de el/los posibles causantes de la decadencia del mundo, estoy seguro de que os preguntaréis: ¿Pero…cómo puede ser que se vaya todo a la mierda y nadie trate de evitarlo?

Pues afortunadamente también tenemos una idea para eso.

Antes, cuando hablábamos del flujo hemos mencionado a los dioses. Aquellas entidades que se ocupaban de que el flujo siguiera su curso natural, personificaciones de la propia energía cósmica. Los guardianes del río, para que nos entendamos.

Bien, en toda esta historia los guardianes habrían de tener un papel esencial en el mantenimiento de Elden Ring, serían aquellos que lo defenderían de posibles intrusiones y se ocuparían de gobernar sobre el mundo en base a estos principios, sin perjuicio de que alguno de ellos se vuelva corrupto. De esta forma creo que podemos, una vez dentro de lo que nos muestra el tráiler, identificar con seguridad a los dioses con al menos dos de las figuras que salen en el mismo: el herrero y la sacerdotisa.

Para todo el que haya visto el tráiler creemos que quedará claro a quien nos referimos con el herrero. No es tan obvio esto con respecto a la sacerdotisa. Con esta denominación hablamos de la mujer que aparece por primera vez en el tráiler en el minuto 1:19, a la que hemos bautizado así por el báculo que porta.

Ambos personajes están ligados a la luz intermitente que se produce en el yunque como resultado del golpeo del herrero. Les rodea un cierto hálito de poder decadente que hace difícil pensar que puedan tratarse simples humanos. El herrero está afanado en su tarea, pese a que le resulta dolorosa y empeora el estado de su cuerpo cubierto de grietas. La sacerdotisa mira su tarea, cabizbaja, oculta a los ojos del herrero. Las grietas también se extienden por su espalda. Cuando la luz la envuelve parece alzarse, para luego desvanecerse cuando vuelve la oscuridad.

De todas las escenas en las que aparece el herrero amartillando, ni una sola podemos ver qué es aquello que desprende esa luz al ser golpeado ¿Está destruyendo algo? No lo creemos. ¿Está intentando reparar Elden Ring? Podría ser una posibilidad, sin embargo, ya hemos explicado que Elden Ring es una fuerza vital, más cerca de lo abstracto que de lo concreto, por lo que a no ser que este tenga una representación física, su reparación mediante martillo y yunque es algo bastante cuestionable. ¿Está creando algo nuevo? Es posible, puede que lo único capaz de arreglar toda esta situación.

Y es que en la mitología son los dioses aquellos que dotan al héroe de los instrumentos para derrotar al tirano, pero de eso nos ocuparemos un poco más tarde.

Físicamente el herrero recuerda al dios nórdico Thor, y muy poco a Hefesto. Su martillo de herrero recuerda más a una maza de guerra, su cuerpo fornido parece esculpido en piedra y la larga trenza de su pelo rubio nos transporta de inmediato al atuendo propio de los nórdicos.

La sacerdotisa, en cambio, se apoya en un bastón casi tan alto como ella. Su aspecto es joven, sin arrugas en la piel y el cabello rubio libre de canas. El bastón, al estar aquí claramente disociado de la vejez viene a simbolizar otra cosa, probablemente sea símbolo y catalizador del poder o magia que ostenta la mujer. La propia Isis, diosa de la magia egipcia, portaba un bastón semejante.

Aunque observa toda la escena con el herrero, él no parece ser consciente de su presencia

Y si había dioses, ¿por qué no lucharon en defensa de Elden Ring?

Oh, amigo. ¿Acaso no lo hicieron?

Aunque en la sacerdotisa no haya un origen claro de los surcos que recorren su espalda, puede verse que claramente está marcada por ellos. Esto es más fácil de evidenciar en el propio herrero, cuyas grietas presentan un origen común, su hombro izquierdo, del que manan dos cicatrices, una que baja hasta su costado y otra más que recorre su espalda en dirección al otro hombro. Es muy posible que la herida de su hombro se deba al resultado de un combate anterior del que salió derrotado. Ahora se desmonta, como si fuera una ruinosa estatua de piedra, y con cada doloroso golpe que propina contra el yunque sus heridas se agravan más y más. El herrero está otorgando su último aliento en una última y desesperada forma de luchar.

Hay otro personaje más que podría ser un guardián y también aparece en el tráiler, si bien no guarda vinculación con la creación del herrero, puesto que aparece en el campo de batalla.

Hablo de la guerrera pelirroja que aparece en el segundo 0:59 del tráiler (también podéis encontrar una imagen de ella al principio del post). Pese a que parece bastante implicada en la terrible batalla y el rojo atardecer, hay algunos aspectos que nos llevan a pensar en la misma como otra de las diosas, esta con un marcado cariz guerrero. El primero de todos es la inmaculada piel de su cara y cuello, similar en su aspecto joven y terso al herrero y la sacerdotisa. El segundo es su casco y armadura, que pese a ser medieval tiene motivos herbáceos propiamente romanos. Concretamente tiene una corona de hojas o flores en su brazal y en la parte superior una guirnalda que acaba en un símbolo similar a <>. De su casco emanan un par de plumíferas alas y el motivo de raíces entrelazadas es similar al del brazal. Recuerda, en lo que respecta a la decoración de la armadura, a los motivos de laurel de las armaduras romanas. El tercer aspecto que nos hace pensar en ella como diosa es que parece acoplar su propio brazo a la armadura, aunque todavía no sabemos si esto es algo que va a poder hacer todo el mundo (no hemos de olvidar que es también un brazo la ofrenda del rey al monstruoso hecatónquiro). El cuarto aspecto que hemos de destacar es la corrupción que puede verse en su mano derecha, de tono negro y óxido, su piel aparece cuarteada, aunque no de la misma forma que la del herrero y la sacerdotisa. Por último, aunque quizá el más subjetivo, es su halo de semejanza a una diosa guerrera, como podrían ser Freya o Minerva o una valkiria, entre cuya indumentaria destacaban sus cascos alados.

Sea o no esta misteriosa mujer una diosa marcial, creemos que en general podemos afirmar que los dioses lucharon para conservar el Elden Ring. Y perdieron, que es lo más importante porque si no, no habría juego.

“Mira al cielo. Arde”.

La única posibilidad

Hablado ya del aciago destino de los guardianes, cabe ahora hacerse la pregunta: ¿Y no hay ninguna forma de reparar Elden Ring y arreglar todo este desaguisado?

Pues probablemente la haya. En palabras de Miyazaki: “Elden Ring es una pequeña luz que surge de la oscuridad y poco a poco va a ir creciendo”.

El tráiler empieza con oscuridad y termina con ella. El ritmo de las escenas lo marca el golpe del martillo del herrero, que llena de luz la pantalla. ¿Es esa la solución? ¿Es aquella que está creando el herrero? ¿Es posible reestablecer el orden perdido?

Desde el estudio de la mitología podemos afirmar que sólo un héroe es capaz de hacer esto. Aquel, ungido por la fuerza vital de los dioses (o poseedor del objeto que estos crean), es el elegido para volver a insuflar de vida al mundo. En la mayoría de las ocasiones, este proceso de revitalización pasa por la derrota en combate de aquel o aquello que fue la causa o representa el estancamiento del flujo.

En el ejemplo, el héroe sería Teseo, que utilizando el hilo mágico de Ariadna y con el favor de Poseidón, fue capaz de adentrarse en el laberinto y dar muerte al Minotauro. Como antagonista del tirano, el héroe ha de eliminar el pasado y reestablecer el flujo vital.

Recuperando nuestra metáfora anterior, el héroe es el que acude al río y destruye el dique, logrando que el agua retome su corriente. 

Considerando Elden Ring como un videojuego, creemos que hay bastantes posibilidades de que sea el personaje del jugador el héroe, que, actuando como protagonista de esta historia, se enfrente a su viaje a través de las adversidades de un mundo oscuro y decadente y llegue a tener la posibilidad de reparar aquello que la corrupción de los hombres antaño destruyó.

¡Alabado sea el Sol!

Recapitulando

Bien, recapitulemos todo lo anterior en una serie de afirmaciones a modo de conclusión:
  • Elden Ring hace referencia a un ciclo de vida que se ha roto, a una fuerza vital estancada.
  • La ruptura de Elden Ring es causa de los hombres, probablemente uno o varios reyes humanos que se convirtieron en tiranos corruptos.
  • Los tiranos corruptos, ciegos por sus ansias de poder, se abandonaron a la adoración de demonios/criaturas monstruosas en lugar de los dioses tradicionales.
  • Se desencadenó una guerra, bien por la ruptura de Elden Ring, bien fue esta la que la provocó. En la guerra los dioses trataron de defender Elden Ring, luchando contra los humanos o los demonios aliados con los tiranos.
  • Los dioses perdieron la guerra y su última esperanza fue crear algo capaz de restaurar Elden Ring.
  • La consecuencia de la ruptura de Elden Ring es un mundo roto, vacío, ruinoso y desolado que ha perdido aquello que lo dotaba de vida.
  • El personaje del jugador tendrá un papel clave en toda esta historia, teniendo entre sus manos la clave para restaurar Elden Ring y convertirse así en un héroe

Celtas: Mitos y símbolos

Hasta aquí hemos llegado con el apartado de especulación y predicciones sobre la trama de Elden Ring. Ahora bien, al saber que el juego había sido inspirado en su ambientación por el paisaje escocés y beber de la mitología celta, no hemos podido resistirnos a contaros un poco sobre algunos breves aspectos de la mitología celta con los que Elden Ring podría guardar relación.

En primer lugar, partamos de la propia iconografía.

¿No os recuerda a ninguna imagen de las de arriba?

Arriba podemos ver una triqueta, o trisquel anudado, uno de los símbolos más emblemáticos de la mitología y cultura celta. Está compuesto por un círculo completo con el que se entrecruzan (se anudan) dos semicírculos más. Es una representación realmente antigua que en sus orígenes indoeuropeos alude tradicionalmente a la feminidad en sus tres etapas, como doncella, madre y anciana. Para los celtas representaba además el ciclo eterno de la vida, muerte y renacimiento, coincidiendo con lo que comentábamos antes del ciclo cosmogónico.

Venga, una fácil, ¿cuántos círculos hay ahí?

Tenemos ahora arriba el logotipo del juego, similar a la triqueta, pero diferente. Este, a diferencia de la anterior, nos presenta cuatro círculos, todos ellos completos y superpuestos, lejos de ser concéntricos. Peculiar es como los círculos se hallan atravesados por esa especie de ancla. El significado exacto de esta simbología se nos escapa, sin embargo, dado su clara similitud con la triqueta que representa el círculo cosmogónico, creo que podemos aventurar a afirmar que ese logotipo es una representación humana del propio Elden Ring. Nos gusta pensar que Miyazaki esté directamente gritándonoslo a la cara, pues ha puesto el título del juego justo debajo de la imagen, pero todavía no podemos saberlo con seguridad.

Ya que hemos hablado de la representación de la feminidad, para hablar de mitología celta es esencial traer a colación a Danu, la Diosa Madre más importante del panteón celta-irlandés. Era la diosa de la fertilidad, toda una Gea, y como tal fue madre de los Tuatha de Dannan, una raza de semidioses de increíbles poderes, casi comparables a los dioses olímpicos.

A diferencia de los olímpicos, los Tuatha de Dannan eran mortales, de hecho solían morir bastante frecuentemente, pero los poderes mágicos extraídos de la propia naturaleza de los que hacían gala eran impresionantes. Entre sus filas se hayan nombres épicos como Nuada, Dagda, Lugh o Brigit. Los Tuatha eran los principales protagonistas de los mitos y leyendas de la zona, normalmente destacaban en sus luchas contra los fomorianos.

Los Fomorianos, principales antagonistas en las leyendas celtas, eran una raza de gigantes autóctonos de Irlanda que tenían un aspecto monstruoso y fiero, como el de los titanes griegos. La eterna lucha entre los fomorianos y los Tuatha tiene tanto eco en la cultura celta que resulta difícil no pensar que esta influenció a George R. Martin a la hora de escribir la ambientación de este mundo. De hecho, las luchas entre una raza de humanos extranjeros en el continente y unos espeluznantes monstruos autóctonos aparece ya en Canción de Fuego y Hielo (sí, estoy hablando de la Larga Noche y la pugna entre los Primeros Hombres y los Caminantes Blancos).

Este gigantón de un solo ojo es Balor, rey de los Fomorianos
El héroe que pretende derrotarlo lleva una lanza, típica arma de los héroes celtas

¿Es posible que hayamos tenido un atisbo de estos seres en la criatura de múltiples brazos? ¿O en esa especie de gólem con la que pelea el lancero en el campo de batalla?

¿Y qué hay de los Tuatha?

¿Es posible que hayan sido los Tuatha la inspiración para el herrero, la sacerdotisa y la mujer guerrera que aparecen en el tráiler?

Es algo más que posible. Existen figuras muy similares a estas en el panteón celta. Entre ellas podemos encontrar al dios herrero Goiniu, que colaboró en los Tuatha en sus guerras contra los fomorianos, reparando las armas de los dioses. También podemos encontrar algún paralelismo entre Eire, la diosa de la magia y protectora de Irlanda, y la que hemos bautizado como la sacerdotisa; no son pocas las representaciones que pintan a la primera haciendo uso de un báculo. Y por último, en lo que respecta a la mujer guerrera, no es necesario irse a las valkirias nórdicas para buscar fieras luchadoras; la propia mitología celta cuenta entre sus filas con la poderosa Badb, la cruel Morrigan o el caso de Scáthach, en Escocia.

¿Y reyes y brazos cercenados? ¿La mitología celta no tendrá de eso también, verdad?

Pues por supuesto que los tiene. Para rematar con más semejanzas de lo hasta ahora visto y especulado sobre Elden Ring está la historia del Rey Nuada de los Tuatha.

Nuada era un rey poderoso, solía ser representado con su corona dorada y envuelto en luz. Fue el primer rey de los Tuatha de Dannan antes de llegar a Irlanda, y el primero en hacer la guerra a los fomorianos. En una de las batallas contra esos terribles monstruos perdió su brazo en combate singular. Mutilado como estaba, fue despojado de su posición real, pues según una antigua ley de los Tuatha el rey, para gobernar, había de estar “completo”.

Los Tuatha perdieron la guerra y fueron esclavizados por los fomorianos hasta que Miach, un druida aliado, creó una nueva mano para Nuada. La primera fue de plata, la segunda de carne y hueso, lo que le permitió reclamar su corona, volver a reorganizar la lucha y vencer a los fomorianos.
¿Eso de los brazos desmontables os suena de algo?

Rey Nuada, Brazo de Plata
Decidme que no suena épico

Tampoco es que Mazinguer Z sea una parodia japonesa del Rey Nuada, pero es más que curiosa la relación que tienen el lore del juego y los aspectos que os hemos contado sobre mitología celta. Aunque la verdad es que también podríamos explicarlo a raíz del fetiche de Miyazaki con los brazos. Que se lo pregunten a Lobo, de Sekiro: Shadows Die Twice.

Bueno, pues ahora sí que sí. Con esto ya hemos acabado todo lo que os queríamos contar sobre el lore de Elden Ring y su más que posible conexión con la mitología celta. Muy pronto veremos si se confirma o no todo lo que hemos predicho, desde luego estamos deseando el estreno del juego para poder comprobarlo nosotros mismos.

martes, 9 de junio de 2020

El Pacto; día 1




"Ahora ven y recibe tu castigo"


Era más de medianoche y en la cosmopolita ciudad de Valencia todos los lugareños bien dormían bien trataban de hacerlo. Los más crédulos pensando que atracando puertas y ventanas mantendrían alejados a los demonios moradores de la noche. Los más astutos, mal-descansando ojo avizor, incapaces de dormir, vagamente conocedores del peligro que entrañaban aquellas nebulosas horas. Pues las antiguas historias, transmitidas de generación en generación, hablaban de vivos que parecen estar muertos y muertos caminando junto a los vivos.
Ay de los hombres ingenuos. Ay de aquellos que confiaban, gozosos, en la protección y la seguridad de sus moradas.

La ciudad se hallaba envuelta en un lóbrego silencio, únicamente roto por las tenues y a muy buen seguro imaginarias pisadas de los fantasmas que vagaban por calles, callejas y callejones; en forma de densa niebla.
El lastimero aullido de un perro, amedrentado al ver las figuras etéreas, unido al creciente y lúgubre viento que comenzaba a silbar entre las piedras de las casas. El sombrío cielo no permitía aquella noche que ninguna luz iluminara la urbe, por lo que ningún astro nocturno hizo su aparición. Quizás tan sólo temían a aquella figura que, envuelta en volubles sombras y vestida con una larga sotana, llamaba a la puerta de la casa de Mefisto.

Sin embargo, el dueño de la casa dormía ajeno a los horrores que atemorizarían al más valiente de los hombres en aquella oscura madrugada. Sus temores se encontraban junto a él, en su habitación, en el más recóndito escondrijo de su propia mente.


Soñaba Mefisto que se encontraba en medio de un mar de niebla. El denso vapor cobraba pavorosas figuras que emitían fantasmagóricos e ininteligibles susurros. De pronto, un grito hendió la densa atmósfera del ambiente como si de un afilado cuchillo se tratara y Mefisto se sobresaltó al darse cuenta de que había sido el propietario de aquella exclamación de terror. La niebla dejó de moverse, las sombras se licuaron y el susurro incesante de los imaginarios espíritus quedó en silencio.

Se impuso un silencio sepulcral mucho más aterrador. Y en mitad de todo este silencio una figura, que al principio parecía ser un grupo de andrajosos harapos, se movió; desvelando su verdadera su naturaleza. 
Se trataba de un anciano, sentado en el suelo con las piernas cruzadas. El hombre vestía los harapos con los que Mefisto lo había confundido al principio, su espalda estaba encorvada y sus ciegos ojos eran de un azul impuro.

Mefisto descubrió que era incapaz de mover su propio cuerpo a voluntad cuando comenzó a avanzar hacia el anciano mendigo.

Al acercarse descubrió con terror que la figura le era conocida. El mendigo se puso de pie y se giró hacia Mefisto al oír el sonido de sus pasos. Su piel era morena y su barba negra había encanecido por los años, poco quedaba ya del hombre que una vez había conocido. El invidente clavó su mirada vacía en Mefisto, sonrió de forma espantosa y extendió sus manos cubiertas de callos hacia él. Se acercó con pasos vacilantes, lenta y agónicamente. 

Mefisto quiso gritar y esconderse, pero no pudo, porque cómo ya se ha dicho él no era dueño de su propio cuerpo. El mendigo siguió sonriendo con malevolencia, mostrando las mellas en su dentadura amarillenta.

-      MENDIGO: Te vaticiné tu destino, oh Mefisto, horrible es y horrible será. Eres el portador de la miseria. Desearás nunca haber nacido. Suplicarás tu muerte a gritos. Pues así está escrito. Vas a pagar por la vida que has llevado hasta ahora.

-      MEFISTO: Oh no, ¿qué será de mí y que será de mi pobre alma? Espero que Dios me acoja en su seno cuando abandone este mundo cruel. El Diablo me manipuló y Dios sabe que yo soy inocente. Que El Padre se apiade de mí.

-      MENDIGO: Dejaste morir a una joven enamorada. No mereces vivir, nunca lo has hecho, no hay más Diablo que tú. El Cielo tiene sus puertas cerradas para gente de tu calaña. Ahora ven y recibe tu castigo.

Los muertos ojos del ciego chispearon con malicia cuando alargó una mano podrida y putrefacta hacia Mefisto. Este apartó la mirada hacia un lado, incapaz de afrontar con valentía el terrible hado que el mendigo le había vaticinado. 
Al desviar la vista, Mefisto vio su sombra y cómo su oscuro reflejo alargaba el brazo para tomar la mano del mendigo.
Trató de gritar, pero le era imposible. El destino que le aguardaba no parecía tener escapatoria.

El ruido de alguien aporreando a su puerta despertó a Mefisto de su pesadilla. Aquel que lo reclamaba a aquellas horas de la noche debía estar llamando largo rato a su puerta, pues la aporreaba con tal fuerza que parecía querer echarla abajo.  

Mefisto se miró al espejo de la habitación con el vivo recuerdo de la pesadilla todavía en su mente. La imagen del espejo le devolvió a un Mefisto con grandes ojeras, pálido y con unos horribles temblores. Pasó unos segundos contemplando su propio reflejo cuando los golpes de alguien llamando a la puerta volvieron a sobresaltarle.
Saliendo de su habitación agarró el estoque y la pistola, pues alguien que llamaba a estas horas de la noche y no debía pretender nada bueno. Y así, aún con el recuerdo del mendigo presente, extendió su mano hacia el picaporte y se dispuso a abrir la puerta.

-      MEFISTO: La misma Muerte podría venir ahora mismo y no me sobresaltaría, puesto que cosas más raras pasarán esta noche antes que salga el sol. Adelante. Lasciate ogni speranza, voi ch'entrate. 

Y así era, pues al otro lado de la puerta, cubierta por una larga sotana negra y con una larga guadaña de siniestro aspecto en mano, se encontraba la Muerte.

-      MEFISTO: Dios sabe qué me esperaba esta noche, puesto que larga es y más larga aún se me antoja.

-      MUERTE: Llegó la hora, Mefisto. Acompáñame al Infierno o tomaré yo misma tu alma.

-      MEFISTO: Has de perdonar mis modales, mi señora, no trato a menudo con tan distinguidas damas. Sin embargo, creo que os habéis equivocado de puerta. Verá, mi vecino lleva aquejado cerca de un mes de una espantosa enfermedad. Si a alguien le debe de haber llegado la hora es a él, no por nada es judío y relojero. Entiendo que todo se trate de un malentendido y no guardaré rencor, se lo aseguro, por haberme sacado del sueño. Ahora si me disculpa debo volver al lecho, gracias y os deseo que paséis una apacible madrugada.

Dicho esto, Mefisto cerró la puerta dejando fuera de su casa a la Muerte. Echó mil y un cerrojos se apresuró a subir rápidamente por la escalera hacia su alcoba. El hombre llevaba toledana y pistola en mano, a pesar de saber que de bien poco le servirían los hierros contra el visitante que llamaba a su puerta en la noche más larga del año.

Por supuesto, el prepotente ardid de Mefisto había sido en vano, pues allí, flotando sobre el suelo de su alcoba, se encontraba de nuevo la Muerte, esperando pacientemente a aquel que le habían encomendado llevar al infierno.

Sin atisbo de miedo, Mefisto sonrió a la figura mientras ésta se retiraba la capucha lentamente. Su faz era la de un esquelético cráneo, con pozos insondables por ojos. Ojos que se dirigieron hacia Mefisto, pero la sonrisa de este no atenuó. Se había esperado algo así. 

-      MEFISTO: Parece, mi dama, que no os dais tan fácilmente por vencida. Por los Santos que os habéis ganado una buena copa de vino. ¿Tinto o blanco? Lo que gustéis. 

Dejando las armas a un lado, consciente de que poco le servirían contra tan terrible enemiga, Mefisto cogió hábilmente dos copas con la diestra y agarró una botella de oscuro líquido con la siniestra. 

-      MUERTE: Basta ya de sandeces, mortal. Ven conmigo ahora y acabaremos con esto o sigue tratando de esquivarme y tu muerte será horrible.

-      MEFISTO: ¿Debo entender tus palabras pues como una negativa a mi generosa oferta? Advierto que se trata de un buen vino, quizás nunca hayas probado uno igual. Con su ayuda podremos hacer que el resto de la larga noche que nos espera sea algo más llevadera para ambos.

Pero la Muerte siguió impasible. Mefisto se encogió de hombros acomodándose en una silla, y sirviéndose una generosa copa de vino, rojo como la sangre. 

-      MUERTE: No cejaré hasta que me acompañes al infierno. En vida has sido juzgado y condenado por tus obras y pecados. Si huyes de mí, te perseguiré y te encontraré, pues nadie escapa de la Muerte.

-      MEFISTO: No tengo el menor interés, mi dama, en hacer aquello que pedís. Si accedo a acompañaros seré penado eternamente a saber en cuán sombrío lugar. Castigado seré y habré de vagar como alma errante en el inframundo, sufriendo por seguro toda la eternidad. No hay oportunidad alguna para un hombre como yo de absolver mis pecados si decido acompañaros. Cierto es que como buen cristiano me arrepiento de todo mal que he causado, ¿acaso no basta con eso?

La Muerte de nuevo permaneció impasible mientras su mirada vacía seguía clavada en Mefisto. El pobre mortal daba su discurso mirando a la nada y a todo a la vez, creyendo que simple labia y con la fuerza de sus palabras podía convencer a la misma Muerte. El último intento de un alma desesperada por alcanzar la salvación.

-      MEFISTO: Yo amo la vida, pues ha sido benévola conmigo. Buena ha sido la suerte que me ha acompañado y no me gustaría tener que abandonarla mientras soy joven y vigoroso. Bien sabe Dios que todavía no hay necesidad de ello, pues tengo una propuesta para vos, mi dama. Un pacto del que ambos podemos salir beneficiados.

-      MUERTE: ¿Crees acaso que puedes escaparte esta vez? ¿Hacer un pacto con la Muerte? Llamas a la desgracia y a la condena con cada palabra que dices, tu destino está escrito. No soy una ramera que puedas cortejar una noche cualquiera, Mefisto, necesitarás mucho más que esto para eludir a la Muerte. 

-      MEFISTO: En ese caso debo proponerte una apuesta. Yo, que todo lo que quiero lo consigo, presumo de que no hay dama que pueda resistirse a mis encantos. Por tanto, si vos consiguierais encontrar a una dama que no pueda seducir me humillaré y aceptaré mi cruel sino. Os acompañaré sin pega ninguna al más terrible de los avernos. 
En cambio, si finalmente seduzco a la joven elegida, habrás de liberar mi alma, y cuando al fin llegue el día en que mi corazón deje de latir, yo mismo seré quien decida el lugar en el que pasar la eternidad.

-      MUERTE: ¿Por qué habría yo aceptar tal apuesta? Podría acabar contigo, segar aquí tu vida y llevar tu alma al infierno. No puedes esconderte, no puedes resistirte, no tienes escapatoria.

-      MEFISTO: Tú, mi dama, habrás de ser aquella que decida el plazo con el que cuento para llevar a cabo mi tarea. Inmersa en vuestra tarea, ni Astarot ni Belcebú buscarán tu pronto retorno. Mientras dure podrás vagar con libertad y sin ataduras, ociosa  cuanto gustes en el mundo de los hombres. 

-      MUERTE: Suena tentador, mortal. Pero tu reputación te precede, sé que pocas serán las mujeres que puedan resistirse a tus encantos. No creas poder engañar a la Muerte.

-      MEFISTO: No te preocupes, mi dama. Ya había pensado en eso también. Sin embargo, si fuerais capaz de encontrar a tal mujer imposible de conquistar quedaría rendido y humillado. El gran Mefisto deshonrado, bien sabéis que para mí ese es un castigo peor que la más espantosa de las muertes.

-      MUERTE: ¿Quieres que encuentre una mujer a la que no puedas seducir? ¿Estás retándome mortal? ¿Es tu voluntad firmar un pacto con la Muerte? Esta es una apuesta que ningún humano puede esperar a ganar. Te arrepentirás eternamente de ello; acompañarme al Infierno es un fin menos aciago del que te esperará si pierdes.

-    MEFISTO: Por supuesto que sí. ¿No es acaso una hazaña digna de canción? ¿Podrán mis encantos vencer al poder de la Muerte?

Mefisto le tendió la mano a la Muerte con el mudo recuerdo del sueño pasado aún reciente. Pero esta vez lo hizo con determinación y confianza, sin un atisbo de miedo.

-      MUERTE: Está bien, pero si gano te aseguro de que no habrá lugar para esconderte del castigo que te espera. Tu destino, mortal, será peor que la muerte. 

La Muerte tendió su esquelética y blanca mano a Mefisto y estrechándolo con fuerza. Y con el trato mortal sellado, la suerte estaba echada.

Mefisto se desvaneció en el suelo y al despertarse a la mañana siguiente descubrió con asombro que había un número en el dorso de su mano. La herida en su mano había sido cauterizada en el mismo momento de su aparición, pero para su sorpresa, apenas le molestaba.
Los perezosos y tenues rayos del sol no consiguieron aquella mañana calentar el frío que se había instalado en la habitación de Mefisto, en su corazón y en su alma. 

El mensaje de la Muerte estaba claro. Tenía 30 días.

viernes, 5 de junio de 2020

Erótica entre mundos - Capítulo I



CONTENIDO +18  

Estas descripciones nacen de una partida de rol donde los jugadores encontraron un poemario con ilustraciones eróticas. Las descripciones son de mi autoría como solución a mis nulas capacidades artísticas, los poemas por otro lado están recogidos entre lo mas elegante y lo mas viejo verde que ofrece Internet.

No es tu sexo lo que en tu sexo busco

sino ensuciar tu alma:

desflorar

con todo el barro de la vida

lo que aún no ha vivido.

    -Diario de un seductor, de Leopoldo María Panero

(En la ilustración podemos observar a un vampiro sin camisa, con sus fornidos brazos rodeando a una joven vestida con solo con un camisón que deja apreciar sus pechos con los pezones firmes.
El vampiro sujeta con firmeza el vientre de la joven con el antebrazo izquierdo mientras con su mano derecha juguetea delicadamente con el pecho derecho de la chica, acariciando suavemente el pezón con la punta de su dedo índice, a la vez que mordisquea con delicadeza el cuello de la joven sin llegar a dejar marca.
La joven tiene los ojos cerrados y la cabeza ligeramente girada hacia arriba, con su mano derecha acaricia la cabeza del vampiro entrelazando sus dedos con los suaves mechones de este, con la mano izquierda se acaricia la entrepierna por encima del camisón mientras junta con fuerza los muslos).

martes, 2 de junio de 2020

The dreamer over the sea of clouds

There was a walker too, who wandered through the sea of clouds.


Once upon a time, there was a dreamer who lived over the sea of clouds.

His bed was one of them. The most comfortable cloud. A good place to dream, to watch the skies, to shuffle the shining stars.

The dreamer loved watching the shape of the other clouds, the landscape from above and the clear horizon full of stars.

He always wanted to go higher and higher. That's why he learnt how to ride his cloud.

He could manage to go the top and back down again. So close to the ground he could almost touch it.

But his heart was always over the sea of clouds, near to the stars, but far anyway.

He saw the stars and wondered:
“Why am I not one of you? Where you live everything seems so nice and luminous. It looks like a place where you can dream what you want”.

That's why the rider of clouds used to dream he was searching for them.

He liked to dream alone, listening in his dreams to the music the stars played to him.
It was nice to be there; it was nice to be him.

Riding a cloud.

Dreaming about stars.

There was a walker too, who wandered through the sea of clouds. He also loved their shape, the views of the horizon and the landscape from above.

But he knew about the dangers in the sky, the troubles of riding a cloud. As a walker, his feet were on the ground, keeping him safe.

The walker called to the dreamer:
“Come, dreamer, come. Come down and walk with me”.

And the dreamer went down, but his feet never touched the ground. He had always been riding a cloud and didn't know if he could walk like his friend. Maybe he never learnt, never had to. Who wants to walk if you can ride a cloud?

“The ground is hard and uncomfortable. And, it is so far from the stars” spoke the rider of clouds.
“But sometimes there are some stars that fall from the sky, if you are near me, on the ground, I will tell you when I see that shooting star” the walker answered him.

From time to time, a storm was seen in the sky, the clouds became dark like chocolate and threatened to disturb the peaceful sleep of the dreamer. Those clouds always brought along furious wind, loud thunder and heavy rain.

The walker used to say:
“Come, come with me, dreamer over the clouds. I have and umbrella to protect us from the storm”.
But he didn't want to put his feet on the hard and uncomfortable ground as the walker did. He preferred to sleep riding his cloud and continue dreaming about the shining stars.

That’s why the dreamer didn't become aware of the storm until it was very close. Then, he looked down and saw the walker being protect by his umbrella. First, he thought about going down with him, but being protected by the umbrella meant having to put his feet on the ground, so he did not do it.
He managed to ride his cloud dodging the furious wind, running away from the loud thunder and fleeing from the heavy rain.

And when the storm ended, the rider had escaped, riding his cloud over the sea, still dreaming about shining stars.

One day, a new storm appeared over the sea of clouds. It was as dark as the darkest black chocolate.

 This cloud brought again the most furious wind, loudest thunder and heaviest rain the dreamer had ever seen before.

The wind made it too difficult for the dreamer to ride the cloud, and he couldn’t manage it alone. So, he said:
“Maybe if I dream about the stars, they will help me ride my cloud”.

And the dreamer went to sleep, while the storm loomed over him.

The furious wind blew and made the cloud rise high. Higher than the sea of clouds. Higher than the storm. Higher than a rider of clouds had ever risen before.

But still far from the stars. They hadn't been made to be reached by the dreamer, who slept happily on his cloud, safe from the storm.

After the storm came the calm, and with the calm, the clear horizon full of shining stars. And one of them, the most beautiful of all, fell from space, beyond the sea of clouds.

“Come dreamer, come. Come down to see the shooting star with me”. The walker said.

But our dreamer was sleeping while his cloud went high and high, searching the far and shining stars.

He didn't hear the walker.

He didn't hear his call.

And the walker thought the dreamer had ridden his cloud far from him, so he continued walking, because it's what a walker does.

And when the shooting star appeared, there was no one to see her.

The walker on his way.

The dreamer on his cloud, lost in the sky.

Searching for something he would never find.